Cómo cultivar pitahaya y por qué

Si estas interesado en el cultivo de la pithaya, lo que podría ser desde solo algunas plantas para poner en maceta o hasta un huerto comercial, es probable que te asalten diversas dudas. Aunque quizá, la primera de todas sea ¿por qué hacer esto?

Como siempre, enfrentarse a algo más o menos desconocido, y más cuando te va a exigir un determinado esfuerzo y cierta inversión en función de tu proyecto, puede resultar desconcertante. Por eso, y para despejar tus dudas, lo primero que conviene tener claro para cultivar pitahaya es, por qué hacerlo. Lo que podría ser por algo como esto:

  • La pitahaya tiene un enorme potencial como nuevo cultivo y alternativa viable para el agricultor.
  • La demanda de esta fruta exótica es alta y creciente.
  • Actualmente, los mercados demandan más fruta de la que se ofrece.
  • El precio de venta de este fruto se cotiza al alza y es muy rentable.
  • Desde el punto de vista nutritivo, la pitaya tiene un especial interés, en comparación con otras frutas subtropicales.

También, y para tener más puntos de vista que valorar, te puede parecer probar la fruta de algunas variedades de pitahaya.

Aprenderás cómo cultivar pitahaya

Polinización de la pitahaya

La polinización de la pitahaya resulta ser uno de los factores críticos para este cultivo. Algo que está entre obtener fruta en cantidad y calidad adecuadas, o conseguir una escasa/nula cosecha y frutos deficientes. Naturalmente, algo que debes conocer para saber cómo cultivar pitahaya.

Problemática de la polinización

En su lugar de origen, las pitahayas son polinizadas por murciélagos y grandes esfíngidos, los cuales suelen trabajar de noche. Fuera de estos lugares, no existen, por lo que es necesario recurrir a otras soluciones alternativas.

En este sentido, las abejas no son un polinizador eficiente, y es por esto:

  1. La flor de la pitaya solo se abre una vez por la noche. Cerrándose sobre las 10:00 horas de la mañana siguiente. Este espacio de tiempo resulta demasiado corto para el trabajo que han de hacer las abejas.
  2. La flor de esta planta tiene una disposición inadecuada para las abejas, lo que hace que incluso prefieran otras. Aún así, cuando entran, la cantidad de polen transportado suele ser insuficiente. Lo que se traduce en frutos de escaso peso.

Descartadas las abejas, otra opción que se ha considerado ha sido la de buscar ejemplares autofértiles o autógamos (como H. undatus). Sin embargo, en todos los casos el porcentaje de éxito obtenido ha sido bajo, y los frutos cosechados quedan con un peso insuficiente.

Para saber cómo cultivar pitahaya debes conocer cuándo abre sus flores

La imagen muestra una gráfica del ciclo horario de apertura de la flor en la pitaya y sus distintas fases.

Cómo cultivar pitahaya sabiendo cómo polinizar sus flores

Observa cómo el estigma de la flor queda más alto que las anteras. Lo que dificulta que se deposite su propio polen.

Soluciones para la polinización de la pithaya

Vistas las diversas dificultades que existen para polinizar la flor de la pitaya, la única alternativa viable es la polinización cruzada. Además,  llevada a cabo de forma manual. Lo que garantiza la calidad y cantidad de fruta esperada, y se ha demostrado en otros tantos estudios realizados.

A continuación, tienes un vídeo donde puedes ver la polinización manual de la pitaya. Realizado por el ingeniero Ramiro Lobo, quien desarrolla su trabajo en la Extensión Agrícola de la Universidad de California (UCCE). Alguien del que realmente se puede aprender cómo cultivar pitahaya.

Influencias de la temperatura y la luz en el cultivo de la pitahaya

Temperatura

La mayoría de las especies de pitaya pueden resistir temperaturas hasta -2 ºC, llegando la destrucción total de la planta a los -4 ºC. A partir de aquí, los primeros daños por frío se pueden percibir entre los 4 y 5 ºC. No obstante (y dado el caso), la pitaya aún se recupera por sí misma en cuanto aumenta la temperatura.

Con respecto a los valores máximos, se estima una temperatura de 40 ºC, por encima de la cual disminuye notablemente la producción de flores y se reduce el desarrollo vegetativo de la planta.

El régimen de temperaturas óptimo para el cultivo se estima entre 30 y 10 ºC.

Iluminación

Este cactus se desarrolla en sus lugares de origen bajo un ambiente sombreado. De tal manera que, fuera de ese entorno, también hay que recurrir al sombreo.

Según diversas fuentes y estudios llevados a cabo, el porcentaje de sombra óptimo se considera entre el 30 y el 40%. Niveles superiores o sin sombra, permiten que la radiación solar queme los tallos y los seque. A su vez, el exceso de sombreo implica la menor o casi nula producción de flores.

Dicho esto, hay dos cosas que se deben tener claras sobre cómo cultivar pitahaya proporcionando a estas plantas un ambiente favorable.

  1. Se necesita una temperatura estable. Lo que puede ser, bajo invernadero o cualquier otro recinto a salvo de condiciones extremas.
  2. Es necesario que las plantas permanezcan ligeramente sombreadas.

Lo que quiere decir que el cultivo al aire libre, aún siendo posible (según zonas), en España no tiene garantías de éxito para obtener el rendimiento productivo esperado.

Por último, como información adicional, te puede interesar ver este artículo acerca de uso de iluminación artificial para el cultivo de pitaya

Temperatura e iluminación necesarias para cultivar pitahaya
También puedes cultivar la pitahaya en maceta

Naturalmente, también puedes cultivar tu pitaya dentro de una maceta.

Necesidades del cultivo de la pitahaya

La piitahaya es un cactus trepador procedente de América Central, desde el norte de México hasta Colombia.

En su lugar de origen se encuentra en bosques frondosos, bajo un hábitat sombreado y trepando por los árboles. Así, el desarrollo natural de esta planta se produce en zonas tropicales, donde la temperatura no oscila de forma notable a lo largo del año.

Hoy en día se cultiva en numerosos países, entre ellos, el sur de España peninsular y Canarias.

Cómo cultivar pitahaya en España

Requerimientos hídricos de la pitahaya

Conocer las necesidades hídricas de esta planta, resulta una materia esencial para saber cómo cultivar pitahaya. Ya que esto afecta, de manera directa, tanto al desarrollo vegetativo de la planta, como a la calidad y cantidad de la cosecha obtenida.

La pitahaya es una planta verdaderamente eficiente en la gestión de sus necesidades de agua. Sin embargo, y a pesar de ser un cactus (con lo que quepa imaginar acerca de ellos), se trata de una planta que necesita riego regular para desarrollarse y producir fruta.

A continuación, en la siguiente tabla, tienes una referencia precisa para ver la dosis de agua y la frecuencia mensual de riego de la pitahaya.

En caso de lluvia, no es necesario regar hasta que el suelo esté seco, si mides con tensiómetro, hasta llegar al valor 30 cb. También, en el periodo de cosecha, se debe suprimir el riego durante los 8 ó 10 días previos a ello. Ph recomendado, entre 5,5 y 6,5.

Fertilización de la Pitahaya

La aplicación de estiércol y compost ofrece excelentes resultados. No siendo conveniente aportar una cantidad excesiva al inicio de la plantación, lo que podría dañar las raíces de las plantas. Del mismo modo, y tratando de evitar ese problema, resulta más indicado repartir el fertilizante en varios suministros.

En el caso de realizar el abonado de las plantas mediante fertirrigación (a través del sistema de riego), se puede tomar como referencia la siguiente proporción: 1 (N) Nitrógeno; 0,2 (P2O5) óxido de fósforo; 1,5 (K2O) óxido de potasio; 0,5 (CaO) óxido de calcio. Lo que se administra con una concentración en torno a 0,150 g/l en el agua de riego. Esto es, durante el periodo (en España) marzo-finales de septiembre.

Plantación de la pitahaya

Los meses de noviembre y diciembre resultan ser el momento idóneo para sembrar la pitaya, sin que esto quiera decir que otras fechas no sean válidas. Sin embargo, en ese periodo, la planta está en plena expansión vegetativa y empezará a producir nuevos brotes en un breve espacio de tiempo.

La pitaya necesita ser guiada sobre algún tipo de soporte. Porque si se la dejara crecer sobre el suelo se extendería por toda la superficie, lo que haría imposible su control. De este modo, lo habitual en cualquier lugar donde se cultiva (fuera de su entorno natural), es disponer de un sistema de entutorado para conducirla adecuadamente.

La pitahaya se debe cultivar sobre un soporte adecuado, por ejemplo, espaldera

Precauciones para el correcto guiado de las plantas

En realidad, cualquier cosa que pueda soportar el peso de la planta puede servir para que se enrede. No obstante, determinados sistemas son más prácticos que otros . En cualquier caso, y siendo el sistema que sea, se deben tener en cuenta las siguiente recomendaciones:

Consejos para la plantación de pitahaya

  1. Si las pitayas se tienen que apoyar sobre alambre, este debe estar recubierto con algún tipo de manguera para que el propio peso de la planta no seccione los tallos. Para ello, se puede reutilizar manguera de la misma que se emplea para las líneas de riego laterales. Lo ideal, con diámetros 18 ó 20 mm.
  2. La conducción sobre espaldera de alambre, no es la más recomendable para este cultivo. Se pueden romper los alambres debido al peso y partir los tallos.
  3. El atado de las plantas debe hacerse con tiras de tela. La cuerda y el hilo de polietileno no son adecuados, se clavarán en los tallos.
  4. La formación sobre postes aislados no es necesariamente un sistema óptimo. En la medida en la que requiere bastante mano de obra para llevar y mantener la planta dentro del denominado “paraguas”. Lo que se suele quedar a una altura aproximada de 1,80 m.

Sistemas recomendados para conducir la planta de pitaya

Lo habitual para conducir las pitayas se centra en los sistemas de emparrado, espaldera de tubo y la malla electrosoldada.

En el caso de utilizar malla, los cuadrados deberían tener entorno a 30 cm, y estar fabricada con un redondo de 8 mm. El inconveniente de la malla (para una explotación comercial) podría ser el elevado coste de instalación que puede representar. Así como los posibles fallos que se pueden dar en la soldadura cuando haya de soportar el peso de las plantas ya adultas.

Entonces, el sistema que se utiliza con mayor frecuencia casi en cualquier lugar es el emparrado. Esto es, con una altura en torno a 1,30 m. Una anchura de aproximadamente 80/100 cm. Y un pasillo, entre centro de un parral a otro, de unos 3/ 3,5 m. Lo que podrás ver en imágenes, con medidas y bastante claridad en este enlace.

Poda de la pitahaya

Durante el periodo de floración de la pitaya (entre abril y octubre) la planta se desarrolla muy lentamente. Por contra, el mayor crecimiento vegetativo se da entre los meses de noviembre y marzo. Por eso, una época especialmente apropiada (aunque no excluyente) para plantar, son los meses de noviembre y diciembre. A partir de entonces, la pitahaya se desarrollará rápidamente, consiguiendo un gran volumen de tallos y disposición para producir fruta en cantidad apreciable.

Poda de formación

Pasados unos 20 días, después de haber sembrado la pitaya, esta comenzará a producir nuevos tallos en la parte inferior del tronco. Los que habrá que eliminar para estimular el crecimiento de la parte superior. Cuanto antes se haga esta tarea, más temprano aparecerán los brotes superiores. Algo que se debe realizar periódicamente, mientras aparezcan nuevos brotes en la base. También se deben eliminar los tallos que se dirigen hacia el interior de la formación, dado su difícil acceso en el momento de la producción.

Una vez que las plantas esté bien desarrolladas en su parte superior, lo que debería ser en unos 3 meses, se procede a cortar los tallos para favorecer la emisión de nuevos brotes.

La tarea de poda se debe realizar con la precaución de desinfectar la tijera tras podar cada planta. Lo que se suele hacer con una disolución de hipoclorito sódico al 1% (lejía convencional). Esto evitará cualquier posible transmisión de enfermedades de unas pitayas a otras.

Poda de producción

El objeto de esta poda trata de que la superficie de la planta expuesta al exterior sea máxima. De tal modo que se vean facilitadas las tareas de polinización y cosecha.

Esta poda se debe llevar a cabo en el mes de diciembre, de modo que los nuevos tallos estén listos para producir en el verano del siguiente año. Se den eliminar los tallos a ras del suelo, y todos aquellos que limiten la accesibilidad a los pasillos entre filas de plantas.

Poda de saneamiento

Una de las posible causa de enfermedad en la pitahaya, es la pudrición acuosa bacteriana en los tallos. Si sucediera, se deben sacar del recinto y destruirlos. Para proceder, se cortan dichos tallos desde el anterior que se encuentre sano, a unos 3/5 cm dentro de este último.

Eventualmente, la enfermedad se puede reproducir a partir de la recolección de fruta por el uso de tijeras infectadas. Por lo que es muy recomendable extremar las precauciones en este sentido.

Variedades polinizadoras de pitahaya

La siguiente tabla te puede resultar de ayuda para comprobar las variedades polinizadoras de pitaya que combinan con cada una de ellas.

Referencias

Jonathan H. Crane (2016), Universidad de Florida. Pitaya production in Florida.
Yolanda Donají Ortiz-Hernández, José Alfredo Carrillo-Salazar (2012). Instituto Politécnico Nacional, Santa Cruz Xoxocotlán, Oaxaca, Mexico. Pitahaya (Hylocereus spp.): a short review.
Clemente Méndez Hernández y Águeda Coello Torres (2016). Cultivo de la pitaya.
Le Bellec, (2004). Pollinisation et fécondation d’Hylocereus undatus et d’H. Costaricensis à l’île de la Réunion.