Cultivo del algarrobo

Cultivo del algarrobo en España

Cultivo del algarrobo en los tiempos actuales

Quizá podría parecer una novedad, cuando en realidad el cultivo del algarrobo se viene expandiendo aceleradamente desde hace ya unos años. Lo que tiene que ver con el precio de la algarroba que, incluso, evoluciona a mayor velocidad.

Un aumento que se debe a diversos factores, entre ellos, la fuerte y floreciente demanda a nivel internacional. Sobre todo, de la goma que se obtiene de la semilla.

El garrofín, extraído de la semilla de la algarroba, es un aditivo natural cada vez más demandado, Del que, además, se valora su origen europeo para cumplir con la seguridad alimentaria y el compromiso ético en la producción. Valores que se exigen internacionalmente.

Por añadido, el cultivo del algarrobo en España prácticamente no necesita ningún tratamiento fitosanitario. Incluso, un abonado correcto (lo que es más que conveniente) se puede llevar a cabo con fertilizantes orgánicos. Así, casi sin quererlo, se trata en la práctica como si fuera un cultivo ecológico.

Condiciones de cultivo del algarrobo

Clima

El algarrobo (Ceratonia siliqua) es un árbol adaptado a las condiciones de clima mediterráneo. Donde encuentra, inviernos no excesivamente fríos, primaveras entre templadas y cálidas, y veranos calurosos y secos.

Los árboles de algarrobo adultos, son sensibles a la helada y pueden sufrir daños severos con temperaturas entre -2 y -4 ºC. Con respecto a los valores máximos, soportan temperaturas incluso superiores a 40 ºC.

Para la maduración de la fruta, se estiman entre cinco y seis mil horas a una temperatura superior a 9ºC. Un proceso de maduración gradual que comienza a primeros de mayo y finaliza a mediado-finales de junio.

Plantación de algarrobos

Suelo

El cultivo del algarrobo se adapta a una amplia diversidad de suelos. Desde los tipos arenosos pobres, rocosos o suelos profundos. Siempre teniendo en cuenta que ofrezcan buena capacidad de drenaje. En suelos rocosos de poca profundidad, el tamaño del árbol y su productividad se ven reducidos. Suelos con tendencia al encharcamiento, no son compatible con este cultivo.

Los suelos franco-arenoso y de formación caliza también son apropiados. El algarrobo también soporta bien la salinidad, hasta un 3% de cloruro sódico (NaCl).

Riego del algarrobo

El algarrobo puede sobrevivir en climas secos sin riego. Está bien adaptado a lugares donde la precipitación media anual oscila entre 250 y 400 mm por año. Sin embargo, para el cultivo del algarrobo con carácter comercial, se necesitan al menos 500-550 mm anuales (1 mm de agua = 1 litro/ m2).

Para conseguir un cuajado razonable de fruta, se consideran suficientes en torno a 350 mm de lluvia anual. En cualquier caso, la disponibilidad de agua es un requisito imprescindible para conseguir una buena producción de fruta.

Según los estudios realizados sobre esta materia, se sabe que, para asegurar una buena cosecha, se necesitan aproximadamente 500 mm de precipitación al año. Así, cuando las precipitaciones son inferiores a 400 mm, se requiere un suministro de agua complementario.

Los principales periodos de riego que influyen sobre el cultivo del algarrobo son: la primavera, el comienzo del verano e inicios de otoño. Lo que coincide, en primavera con la inducción floral y el mayor crecimiento de la vaina), y en otoño con la floración y acumulación de reservas. Para esto, disponer de un sistema de riego por goteo es la solución que ofrece mejores resultados y economía de agua. A fin de cuentas, lo que implica una mayor rentabilidad en el cultivo del algarrobo.

Riego de nuevas plantaciones de algarrobo

Para el establecimiento de nuevas plantaciones, convendría disponer de un sistema de riego. Lo que estimulará su mayor crecimiento vegetativo y precocidad en la obtención de fruta.

En cualquier caso, seguido del trasplante de árboles nuevos, es necesario dar un riego abundante. Conviene que el agua profundice por debajo de las raíces. Seguidamente, se debe aportar agua nuevamente a las 2 semanas. Durante el verano, se deben regar los árboles, al menos, entre 4 y 6 veces.

Cultivo del algarrobo, árboles jóvenes en maceta vivero

Fertilización del algarrobo

Tradicionalmente, los huertos de algarrobos apenas se han fertilizado. Tan solo, se ha venido aplicado algo de estiércol, cuando ha estado disponible localmente. Sin embargo, en los últimos años, la revalorización del cultivo del algarrobo ha llevado a muchos agricultores a aplicar diversas estrategias de abonado.

La mayoría de las referencias bibliográficas destacan los beneficios del nitrógeno para aumentar la producción de frutos en las plantaciones de algarrobos. Entre otras cosas, porque se ha demostrado que este árbol es incapaz de fijar el nitrógeno atmosférico.

Para ello, en huertos tradicionales (densidad de 50 árboles/ha y producción media de 2500-3000 kg), una aplicación de 50 kg de nitrógeno (N), 20 kg de óxido de fósforo (P2O5) y 50 kg de óxido de potasio (K2O) por hectárea puede ser aconsejable (Tous y Batlle 1990).

Se recomienda la aplicación de fertilizantes a base de fósforo y potasio, más un 25% del nitrógeno total previsto, en otoño después de la cosecha. El fertilizante nitrogenado restante se puede aplicar en febrero.

En las plantaciones que reciben algo de riego, se recomienda emplear nitrógeno y potasio en los meses de mayo y junio. Lo que coincide con la etapa de rápido crecimiento de la fruta. También, es importante destacar el beneficio de aportar materia orgánica, al igual que en los demás árboles frutales. Las recomendaciones habituales se estiman entre 30 y 40 kg de estiércol por árbol, en otoño, cada 3-4 años.

Poda

El algarrobo es una especie que necesita poca poda. A diferencia de otros árboles frutales que sí la requieren anualmente. Así, después de que haya sido establecida la forma básica del árbol, solo se necesitan podas muy ligeras.

Este hecho se debe a la peculiaridad del algarrobo, en cuanto a hábitos de crecimiento y fructificación. Durante la poda, es necesario considerar algunas observaciones importantes, son:

  • La tendencia natural del algarrobo a formar un eje central con fuerte prevalencia de ramas laterales.
  • El algarrobo fructifica en madera a partir de los 2 años.
  • Este árbol es muy sensibilidad a los grandes cortes, que cicatrizan muy lentamente.

Actualmente, se procura una poda más sencilla y simple que antaño. Además, tratado de adaptar la forma del árbol al sistema de recolección posterior. Lo que podrá ser, manual o mecanizado. Para ello, los árboles jóvenes se guían de la siguiente manera:

  • Para cosecha manual, se procura una estructura con tendencia abierta hacia los lados o esférica. Solo se eliminan las ramas bajas de dos o menos años.
  • Para cosecha mecanizada, se busca la distribución sobre un único eje central, con varios pisos de ramas principales bien repartidas.

Los árboles adultos solo requieren una poda cada 3-4 años. Esto es, para eliminar las ramas secas y estimular la madera nueva productora de fruta. Para no interferir con la fructificación, la mejor época para realizar la poda es a principios de otoño. Inmediatamente después de recolectar la cosecha.

Las ramas que se decida suprimir no deben tener un grosor superior a 5-7 cm de diámetro. También se deben eliminar las que estén cruzadas y aquellas cuyo porte sea excesivamente vertical.

Polinización del algarrobo

Cultivo del algarrobo, polinización

La disposición de árboles polinizadores en huertos de algarrobos ha sido tradicionalmente ignorada por los productores. Esta es una causa fundamental de bajo rendimiento. Incluso, algo que ha contribuido al abandono del cultivo del algarrobo en determinadas ocasiones.

La polinización se ha logrado tradicionalmente manteniendo una rama masculina del portainjerto en el centro del árbol. También, injertando una rama en hermafrodita si el patrón era hembra. De todos modos, utilizar diferentes tipos de polinizadores, masculinos y hermafroditas, da la máxima cobertura durante la floración de los cultivares femeninos.

Dado que los árboles masculinos tienen un período de floración más corto que los hermafroditas, estos últimos suelen mostrar una mejor superposición de polen. Por otra parte, la fertilidad también depende de la actividad de los insectos y el viento en el huerto, durante la fase de floración. Naturalmente, como siempre, las abejas son un recurso valioso de la mayor eficacia.

Se estima como suficiente una proporción de polinizadores (machos y/o hermafroditas) entre el 8 y el 12%. Por ejemplo, una proporción de 8 hembras por cada macho o hermafrodita. Además, interesa hacer una distribución homogénea, lo que podría ser un polinizador cada 3 hileras y separado por 2-3 árboles hembra dentro de la fila.

Marco de plantación del algarrobo

La densidad de árboles en los huertos de algarrobos de los países mediterráneos ha sido tradicionalmente baja y variable. Entre 25 y 45 árboles/ha, lo que significa un espaciado cuadrangular de 20 x 20 m y 15 x 15 m.

En la actualidad, para el cultivo del algarrobo se tiende a reducir la distancia entre árboles. Lo que se procura para intensificar la producción y el consiguiente rendimiento por hectárea. Un huerto de algarrobos alcanza su máximo potencial de producción cuando está totalmente cubierto de árboles, pero estos reciben la suficiente penetración de luz. Lo que significa, mantener viva la madera fructífera.

Actualmente, para huertos de secano en suelos pobres, se están empleando densidades arbóreas entre 120 y 175 unidades por hectárea. Es decir, con marcos de plantación de 9 x 9 m y 7 x 8 m. En tierras fértiles y/o cultivo del algarrobo en regadío, el espaciamiento se puede reducir algo más. Por ejemplo, en Portugal, se están empleando marcos de 6 x 8 m.

Rendimiento productivo

Es bien conocido que los huertos de algarrobos entran lentamente en producción. Lo que tiene dos causas principales: el lento crecimiento del árbol y su largo período vegetativo. Además de otros factores ambientales y culturales.

En plantaciones ubicadas en áreas marginales, el período sin producción es largo, de 6 a 8 años. Mientras que, en otras, donde las condiciones son más favorables y con un manejo eficiente de la plantación, la producción de fruta comienza a los 3 ó 4 años después del injerto. La producción va aumentando gradualmente hasta alcanzar la madurez completa del árbol. Lo que suele ser a los 20-25 años.

Las causas, además de la genética, incluyen condiciones climáticas como escasez de lluvia, heladas, niebla, falta de polinización, daño de la inflorescencia durante la cosecha (derribo del fruto) y deficiencias en el manejo del huerto (falta de fertilización, poda, etc.).

El potencial productivo del algarrobo tiende a ser variable, aun así, ha sido poco estudiado. En España, la productividad media de los huertos se sitúa en torno a los 1500 kg/ha. Sin embargo, algunas huertas modernas (de 10 años en España y Portugal) dan altos rendimientos, alrededor de 5.000 kg/ha en secano y 7.000 kg/ha en regadío.

En otros países, por ejemplo, Israel, árboles en plena producción sin riego, pero con 550 mm de precipitación anual, el rendimiento puede superar los 7.000 kg/ha. Y en huertos de regadío, se llega a alcanzar un promedio de 12.000 kg/ha, en temporadas de buena cosecha.

Un árbol adulto, bien desarrollado, podría producir entre 100 y 200 kg/año. Algunos más grandes aislados, llegan a 250-300 kg ocasionalmente. Evidentemente, el rendimiento por ha también tiene que ver con el marco de plantación empelado.

Variedades de algarrobo

La precocidad es uno de los rasgos más deseables para el cultivo del algarrobo. Lo que permite reducir la fase vegetativa improductiva de los primeros años y amortizar rápidamente los costes de establecimiento.

Algunos cultivares comienzan a producir temprano, 4 a 5 años después del injerto (Rojal, Ramillete, Sayalonga, etc.). Mientras que, a otros, les lleva algunos años más (Banya de Cabra, Negra o Matalafera). Respecto al período vegetativo de los cultivares españoles, se observó que los tipos hermafroditas normalmente producen antes (entre el segundo y tercer año) que los cultivares femeninos.

En todos los casos, la precocidad en la producción está directamente relacionada con manejo del huerto y la lluvia. Esto es, cuando ambos parámetros se ajustan dentro de unos niveles adecuados. Por ejemplo, en el caso de las precipitaciones, se necesitan entre 500 y 600 mm de agua anuales. En su defecto, hay que recurrir al riego suplementario para conseguir ese volumen.

Principales cultivares de algarrobo en España

Cultivar Sexo Hábito de crecimiento Rendimiento semillas Contenido de pulpa Precocidad Origen
Negra
Matalafera
Duraio
Sayalonga
Mollar
Negra
Rojal

Calidad del fruto

La calidad de los frutos, la algarroba, depende principalmente de su contenido en semillas y pulpa. No obstante, las semillas son actualmente la parte más importante de las vainas, ya que se utilizan para extraer la valiosa goma de algarrobo (CBG).

Después, el valor de la pulpa depende de su destino posterior (pienso para ganado o industria alimentaria). Y está relacionado con el contenido de azúcar, fibra, taninos y aroma.

El contenido y la calidad de la goma que se extrae de las semillas de algarrobo, también son características importantes. Esto varía en función del clima, el suelo y la variedad cultivada (Brito de Carvalho 1988). Así, bajo unas mismas condiciones ambientales, los cultivares Duraio, Matalafera y Sayalonga producen más goma que Rojal, Melera o Negra (Tous et al. 1996).

Desde el punto de vista de la obtención de semillas, los algarrobos silvestres dan un mayor rendimiento que las variedades injertadas (Marakis et al. 1988; Di Lorenzo 1991; Tous et al. 1995).

Árboles de algarrobo para iniciar o ampliar tu cultivo

Comercialización de la algarroba

En la siguiente lista, tienes algunos transformadores de la algarroba en España. La mayoría de ellos no disponen de sitio web. Sin embargo, sí aparecen como negocios locales en Google o Bing.

Si necesitas averiguar sus datos de contacto, simplemente copia y pega el nombre en la barra de búsqueda del navegador.

  • Algarroba Blanca, S.L. Barcelona
  • Algarroba del Sudeste, S.L. Murcia
  • Garrofas y Almendras Torres, S.L. Turis, Valencia
  • Algarrobas del Sur, S.L. Puerto de Santa María, Cádiz
  • Fruitsecs S.C. Chiva, Valencia
  • Andaluza de Algarrobas, S.L. Pizarra, Málaga
  • Trituradora de Algarrobas Mejías, S.L. Cajíz, Málaga
  • Coop. Agrícola San Isidro de Benicarló, S.C.V. Benicarló, Castellón
  • Arboreto, S.A.T. Riudoms, Tarragona
  • Carob, S.A. Mallorca, Baleares
  • Garrofas y Almendras de Baleares, S. Coop. Benissalem, Baleares
Referencias

Correia, Pedro & Anastácio, Ilda & Candeias, María & Martins-Loução, María Amélia. (2002) Nutritional Diagnosis in CarobTree. Crop Science – CROP SCI. 42. 10.2135/cropsci2002.1577.

Batlle, I. & Tous, J. 1997 The carob (Ceratonia siliqua L.). Promoting the conservation and use of underutilized and neglected crops.

Joan Tous, Agustí Romero, Juan F. Hermoso, Antonia Ninot, Joan Plana, and Ignasi Batlle. (2009) Agronomic and Commercial Performance of Four Spanish Carob. Institut de Recerca i Tecnología Agroalimentàries (IRTA)