Electroválvulas de riego, guía de compra

Las electroválvulas de riego son el dispositivo que permite dividir la superficie de cultivo en diferentes zonas. Algo imprescindible si ya dispones de un programador de riego por goteo para electroválvulas o estás pensando en comprar uno.

Para qué sirven las electroválvulas de riego

En un determinado espacio de cultivo que pretendas regar, no toda su superficie tiene porqué recibir el agua al mismo tiempo y bajo las mismas condiciones. De hecho, antes de comprar ningún equipamiento para tu sistema de riego, debes planificar en cuántas zonas se ha de repartir. Para esto, necesitas las electroválvulas de riego y tienes que considerar las siguientes posibilidades:

  • Comprueba si el caudal de agua disponible permite regar todo de una vez. De lo contario, necesitas repartir el riego en varias zonas.
  • Diferentes especies cultivadas pueden tener otros tantos requerimientos hídricos. Distinta duración del riego, frecuencia, etc. Lo que tendrás que manejar por separado.
  • Si utilizas varios tipos de emisores de agua, trabajando a distinta presión o caudal, deberían operar de manera independiente.
  • Si necesitas emplear diferentes formas de impulsión de agua: bomba de agua, riego por gravedad... puede que haga falta activar el riego individualmente para cada uno de ellos.

Alimentación eléctrica de las electroválvulas

Existen dos tipos de alimentación eléctrica entre los que elegir a la hora de comprar una electroválvula de riego. Naturalmente, relacionados con el tipo de programador de riego que tengas o que vayas a comprar. Estos son:

Electroválvulas de solenoide para corriente alterna (CA)

Estas electroválvulas trabajan con corriente alterna (CA) a 24 V. Se conectan con programadores de riego con el mismo voltaje de salida (24 V).

Electroválvulas de solenoide para corriente continua (DC)

Estas otras se alimentan con corriente continua (DC) a 12 V, también conocidas con electroválvulas de solenoide latch. Son compatibles con programadores de riego y alimentación de tipo DC.

Control del caudal de agua en electroválvulas de riego

Existen electroválvulas de riego con y sin regulador de flujo. Esto es, un mando manual incorporado que permite estrangular el paso del agua a través de la válvula.

El regulador manual de caudal resulta útil porque permite, por ejemplo, cerrar la válvula en caso de atasco si ha quedado abierta. También si se da alguno de estos casos:

  1. Si la presión de agua en la línea suele estar próxima al mínimo que necesita la válvula para operar, conviene estrangular el paso para un cerrado más rápido.
  2. Estrangular ligeramente el flujo de agua permitirá que la electroválvula se cierre más rápido y antes de que abra la siguiente. Lo que evitará una excesiva pérdida de presión que, a su vez, impida el cierre de la válvula que lo debería haber hecho primero.

Mantenimiento de las electroválvulas

Afortunadamente, las electroválvulas de riego de hoy en día prácticamente no necesitan mantenimiento. Aunque, también es cierto que los fallos en la instalación pueden originar problemas y deteriorar el dispositivo. Para evitar inconvenientes hay un par de observaciones que deberías considerar, son estas:

  1. El paso de agua que abre y cierra el mecanismo de la electroválvula es muy pequeño. Lo que quiere decir que se podría obstruir con cierta facilidad. Para evitarlo debes emplear un filtro apropiado con una capacidad de depuración a partir de 80 micras.
  2. La mayor parte de los fallos del solenoide de la válvula suelen ser debidos a la entrada de agua en el circuito. Lo que sucede por acción capilar y llega desde el punto de conexión de los cables. Para evitarlo debes emplear conectores estancos, de modo que las conexiones queden bien aisladas.
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