Cómo elegir un programador de riego por goteo… pero no uno cualquiera

El punto de partida para elegir un programador de riego por goteo, suele ser el interés por hacer esto de manera cómoda y eficiente.

A lo que cabe añadir: el ahorro que puede suponer en la factura del agua, conseguir el máximo aprovechamiento de este recurso escaso, o la ganancia que cabe esperar. En este último caso, ya sea en pro de la calidad y belleza del lugar, por su mayor rentabilidad económica o por ambas cosas.

Para conseguir todo esto, hay ciertas características que entender y te podrían ayudar.

Qué debes tener en cuenta para elegir un programador de riego

En el índice de contenidos de esta publicación, tienes algunos conceptos que te pueden ayudar a decidir sobre algunas características del programador de riego que vayas a elegir:

Índice de contenidos

También, en la siguiente publicación puedes ver qué clase de programadores de riego encuentras en el mercado. y qué prestaciones ofrece cada uno de ellos.

Cómo elegir un programador de riego por goteo

Cómo funciona un programador de riego

Básicamente, un programador de riego es un dispositivo que envía señales eléctricas que, a su vez, activan algo en un momento dado y durante el tiempo que se le haya programado. Eventualmente, según el tipo de programador, también puede recibir señales de otros aparatos que tenga conectados, por ejemplo, sensores externos.

Antes de invertir tu dinero en la adquisición del equipo, puedes dar un repaso a algunas características fundamentales:

Qué son las zonas de riego

Zonas o estaciones de riego significan lo mismo y hacen referencia a las distintas áreas, dentro de un determinado espacio (jardín, terraza, parcela, finca…), que se quieren regar de manera independiente.

Los motivos por los que se puede necesitar un programador con varias zonas de riego son estos:

  • Espacios de cultivo con diferentes especies de plantas y requerimientos hídricos diferenciados.
  • Empleo de distinto tipo de emisores de agua con caudales dispares (goteros, aspersores, nebulizadores, micro aspersores, etc.)
  • Diferentes tipos de suelo o sustratos dentro del mismo lugar.
  • Insuficiente caudal de agua para regar todo el terreno de una sola vez.
  • Diferentes formas de impulsión de agua. Por ejemplo, una zona que riega con bomba de agua y otras por gravedad.


Cuántas zonas de riego te podrían hacer falta

Ten en cuenta que, para un programador de riego, la zona o estación simplemente significa el envío de una señal eléctrica para activar algo durante el tiempo programado. Lo que quiere decir que, además de lo inicialmente previsto (activar una electroválvula de riego), también puede poner en marcha cualquier otra cosa que trabaje con el voltaje del equipo, por ejemplo: un sistema de nebulización, bombas de agua o, simplemente, activar la iluminación de determinado lugar.

Así, si necesitas un programador para 4 zonas de riego, estarás pensando en un equipo de 4 estaciones. Sin embargo, si después quieres añadir algo más, tendrás que desechar el aparato. Para evitar esto, podrías (por poco dinero más) comprar un controlador de 6 estaciones o (con algo más de inversión) un equipo modular que te permita ir ampliando gradualmente (hasta el límite máximo del equipo).

Cómo funcionan las zonas en un programador de riego

En la mayoría de los controladores de riego, las zonas van abriendo su electroválvula correspondiente de forma secuencial. Es decir, primero comienza a regar una zona, termina y arranca la siguiente y así hasta llegar a la última que hayamos programado. Sin embargo, los programadores de riego con mejores prestaciones permiten hacer dos cosas más que te pueden interesar:

  1. Pueden activar varias electroválvulas de manera simultánea, además de una válvula maestra y/o bomba de agua.
  2. Además de establecer programas de riego, donde se agrupan varias zonas, también permiten la programación independiente para cada una de ellas. En este último caso, cada electroválvula puede tener su propia configuración de riego.


Cómo actúa la frecuencia de riego

La frecuencia de riego es un parámetro sobre el que conviene tener un alto grado de control, porque influye de manera decisiva para conseguir el máximo aprovechamiento del agua disponible. Así, en los programadores de riego verderamente eficientes se pueden establercer los ajustes necesarios para estas dos condiciones:

  1. Qué días se activará el riego: días de la semana, días pares, impares, alternos…
  2. Cuántas veces, dentro del mismo día, se podrá poner en marcha.

Desde este punto de vista, te podría convenir elegir un programador de riego por goteo que permita accionar el sistema varias veces durante el mismo día (a distintas horas). Lo que resulta prácticamente imprescindible para cultivos que requieren un alto grado de control del riego, por ejemplo, para el suministro de agua en aguacate, o la precisión de riego en el lichi. Los motivos son estos:

  1. En verano. Durante el periodo de máximas temperaturas, conviene dividir el volumen total de agua que necesita el cultivo en varios riegos al día, para mantenerlo mejor hidratado. Por ejemplo: con un riego a mediodía y otro a última hora de la tarde.
  2. Suelos compactos. En los suelos con drenaje deficiente, se puede evitar o minimizar el encharcamiento por acumulación de agua, al no suministrar toda en una única fase de riego.
  3. Suelos porosos. En terrenos con buen drenaje, se puede conseguir optimizar el aporte de agua para que no profundice en exceso, hasta zonas del suelo donde resulte poco o nada aprovechable para las raíces.
  4. Plantas en maceta. En este caso,  conviene dar riegos frecuentses y de corta duración (con tiempo en segundos o de pocos minutos) varias veces al día. Con ello, se mejora la hidratación de la planta y se evita la pérdida de fertilizantes por exceso de lavado en el sustrato.


Programación de tiempo y riego por pulsos

Normalmente, el tiempo de riego que se puede indicar al controlador se expresa en horas y minutos. No obstante, existen otros tipos de programadores de riego que admiten, además, la programación de tiempo en minutos y segundos, necesario para lo que se conoce como riego por pulsos.

El riego por pulsos es un sistema de irrigación que ayuda a evitar el estrés hídrico en las plantas, promoviendo a su vez un rápido crecimiento.

Para aplicar este método se utilizan los goteros de tipo antidrenante. Los cuales cierran su salida de agua al acabar el riego, manteniendo las tuberías llenas de agua. Así, se consiguen evitar tanto el tiempo de llenado como la diferencia de caudal al inicio del riego. Lo que resulta de utilidad, por ejemplo, para riego de macetas, cultivo hidropónico, nebulización, etc.

Grado de protección de los programadores de riego

Los programadores de riego por goteo, al igual que otros dispositivos eléctricos, evalúan su resistencia frente a la intrusión de objetos extraños (sólidos y líquidos) mediante la asignación de un grado de protección IP (Ingress Protection), dentro de la norma internacional CEI 60529.

Mediante las condiciones de ensayo que establece esta norma internacional se mide el grado de resistencia que ofrece un determinado dispositivo, frente a la entrada de sólidos (escala de 0 a 6), y entrada de líquidos (en una escala de 0 a 8).

Tal como puedes ver en la imagen, después de las letras IP, el primer dígito indica la resistencia a la entrada de objetos sólidos y polvo, el segundo hace referencia a la intrusión de agua. A continuación, en la tabla que te mostramos, tienes un resumen del significado de cada valor.
Grado de protección IP para dispositivos eléctricos