El riego del aguacate es el factor determinante

El aguacate tiene un sistema de raíces muy poco profundo, encontrándose la mayoría de ellas entre los primeros 15 cm de suelo. Estás raíces, son especialmente sensibles al encharcamiento, de modo que no toleran el exceso de humedad. Lo que termina provocando enfermedades en ellas y su pudrición. Los síntomas ante el exceso o la falta de agua son siempre los mismos: hojas pequeñas y amarillas, falta de productividad y muerte de ramas jóvenes.

Los árboles de aguacate (Persea americana) son una especie nativa de bosques subtropicales. De manera que, en su lugar de origen las lluvias son altamente abundantes. Fuera de ese entorno, y bajo un ambiente de clima mediterráneo, el riego del aguacate se convierte en el elemento decisivo.

Dicho de otro modo, entre todos los procesos que intervienen en la productividad de estos árboles, sus exigencias hídricas son el factor determinante.

Cuánta agua necesita un aguacate

Aunque el árbol de aguacate no tolera un suelo permanentemente húmedo, tampoco prospera ante la falta de humedad. De esta manera, la elección de un terreno adecuado (que no se encharque) y una alta rigurosidad en el aporte de agua, resultan los elementos imprescindibles para el buen desarrollo del cultivo y evitar males mayores.

Tabla de riego del aguacate

La siguiente tabla muestra datos orientativos basados en la práctica real del cultivo. No obstante, las recomendaciones pueden variar en función del tipo de suelo y/o las condiciones meteorológicas del periodo. También, a partir de febrero, y aún con lluvia y humedad suficiente, será necesario regar si el abonado se hace mediante fertirrigación.


Condiciones de riego aplicadas en esta tabla:

  • Sistema de riego por goteo con goteros autocompensantes y caudal de 4 litros/ hora.
  • Duración de los ciclos de riego, entre 2 y 3 horas.
  • Para marcos de plantación intensiva, y árboles con edad a partir de 5 años, se puede mantener invariable el número de goteros (hasta 6).
  • Para árboles de aguacate cultivados en maceta, se emplea un volumen de agua ajustado a la capacidad del recipiente. La frecuencia de riego semanal se mantiene tal como se indica en la tabla.

Volumen de agua estimado para el cultivo del aguacate en España

Datos orientativos referidos a la Costa del Sol.

Cómo gestionar el riego del aguacate

Si estás cansado de ver cómo el verde intenso de los aguacates solo comienza al otro lado de la valla, ha llegado el momento de que pongas manos a la obra. Para esto, disponer de un programador de riego para tus árboles, te será algo esencial y perfectamente asequible, ya sea desde un punto de vista económico, como por la mínima dificultad técnica que conlleva su instalación y la puesta en funcionamiento de los dispositivos más simples.

Para ayudarte a entender mejor cómo funciona un programador de riego, puedes leer este artículo, donde repasamos algunos criterios que quizá no conozcas. También, en esta otra guía, tienes una explicación sobre qué tipo de programadores hay y para qué casos se emplean.

Así, desde un simple reloj de grifo (para un puñado de plantas), hasta un cabezal de riego automático, configurable, existe toda una infinidad de equipos que se pueden ajustar, tanto a tu economía, como a la superficie de la terraza o de las hectáreas que estés pensando cultivar.

De otro modo, andar a la espera para ir abriendo y cerrando llaves, o regar los aguacates con la manguera en la mano y una cerveza en la otra, ya te adelanto que no funciona.

Riego y fertilización del aguacate

Estos dos factores están directamente relacionados. De manera que, la deficiencia de cualquiera de ellos produce un resultado similar, aunque su efecto se aprecia en distinto tiempo. Esto es:

  1. Escasez de agua + abonado aceptable = la planta no progresa y se ve a corto plazo.
  2. Riego adecuado + abonado deficiente = la planta no progresa y se observa entre el medio y largo plazo.

El riego y la fertilización del aguacate son dos elementos perfectamente homogéneos, hasta el punto de que el mejor medio para llevar el alimento a esta planta (o a cualquier otra) resulta a través del sistema de riego, lo que se conoce como fertirrigación

Acerca de los abonos para aguacate

Si te preguntas si puede valer cualquier fertilizante añadido al agua de riego, la respuesta es: No, cualquier cosa no vale.

Esta planta es muy exigente en todo lo relacionado con su alimentación y tiene necesidades específicas, por lo que precisa un programa de fertilización adecuado para aguacate. Los nutrientes necesarios para ella se dividen en tres grupos, son estos:

  1. Macroelementos primarios: nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K).
  2. Macroelementos secundarios: calcio (Ca) y magnesio (Mg).
  3. Microelementos: hierro (Fe), boro (B), zinc (Zn) y manganeso (Mn)

Después, todavía cabe añadir un cuarto grupo que, si bien se podría entender como opcional, en realidad terminará marcando una diferencia más que notable sobre el mejor desarrollo de las plantas.

Estos son, los bioestimulantes y sus efectos, que se pueden apreciar a corto y medio plazo, inciden de manera decisiva sobre el vigor de los árboles, su productividad, la resistencia frente a condiciones eventualmente críticas y la calidad del suelo de cultivo.

Calidad del agua: pH, alcalinidad y dureza

El pH, la alta alcalinidad (presencia elevada de carbonatos y bicarbonatos) o la dureza del agua (alto contenido de calcio y magnesio) interfieren de manera directa sobre el cultivo. Lo que tiene consecuencias importantes bajo dos aspectos:

  1. El aprovechamiento de los fertilizantes.
  2. El funcionamiento sin obstrucciones del sistema de riego.

En los siguientes enlaces tienes información relacionada para: ver qué sucede con la calidad del agua de riego y qué hacer para corregirla y para saber cómo influye el pH del suelo sobre la nutrición del cultivo..

Cómo decidir las necesidades de riego

Como hemos visto, al aguacate le puede perjudicar tanto el exceso como la falta de agua. Por lo que puede ser difícil determinar si el árbol necesita más o menos cantidad de este elemento. Un método simple, pero efectivo, para determinar cuándo es necesario el riego es realizando un pequeño agujero entre 15 y 20 centímetros bajo la copa. Después, se toma tierra del fondo y se aprieta con la mano, si se mantiene unida, hay humedad suficiente, si se desmorona, se debe regar.

Otros métodos para determinar las necesidades hídricas, y muy especialmente en explotaciones agrarias o de cierta extensión, es el uso de medidores de humedad y de tensiómetros de uso agrícola. Acerca de estos últimos, tienes una información detallada en el documento “Manejo del riego…” que puedes ver en los enlaces a continuación.

En todos los casos, y para una gestión eficiente del riego del aguacate, cabe aplicar la norma de “Menos, es más “. Así, los ciclos de riego con menor duración y más frecuentes, son más convenientes que el aporte masivo de agua menos veces.

Documentos relacionados con el riego del aguacate

Perdona que insista con lo del riego

Puede parecer redundante, pero resulta imprescindible insistir en la importancia del riego del aguacate. Porque, de nada vale tener las técnicas más depuradas de poda, la fertilización más idónea o el mejor de los suelos y clima, si el manejo del riego no se hace de manera eficaz.

Según la opinión de los mejores especialistas en este frutal, el aguacate depende hasta en un 80% de la correcta gestión de sus necesidades hídricas.