Factores de calidad de la fruta del lichi

La calidad de una fruta de lichi, no solo se fundamenta en el exquisito sabor de esta fruta y en sus valiosas propiedades, que también —!Naturalmente!. Existen, además, otras consideraciones que restan o añaden valor al producto, como son: la textura firme de la carne, el mayor o menor tamaño de la semilla o la coloración de la piel.

Por otra parte, esta fruta también es susceptible de originar defectos como consecuencia de la falta de riego. Lo que puede ser: pardeamiento de la piel, rajado de la misma y pérdida de peso. Todo ello, significa una lamentable desgracia con respecto a la calidad y al valor económico del producto.

  1. Tamaño de la semilla.

    Se trata de una característica determinante en los mercados tradicionales del lichi. De tal modo que, las variedades más cotizadas, son aquellas que tienen la semilla más pequeña. E incluso, un mayor porcentaje de semillas abortadas, los denominados frutos “lengua de pollo”. Lo que equivale, en este caso, a la ausencia de semilla.

  2. Tamaño del fruto

    Se considera como un peso medio adecuado para la fruta de lichi, el que va desde 15 a 25 gramos por pieza.

  3. Intensidad en la coloración de la piel

    Las principales variedades de lichi, desde un punto de vista comercial, ofrecen hasta un 90% de la piel con intenso color rosa, rojo o fucsia. Esto es algo convenientemente atractivo en la fruta del lichi.

Características de la fruta según variedades de lichi

Época de maduración de la fruta de lichi

Como podrás ver en la tabla que se muestra a continuación, las variedades de lichi más interesantes se cosechan entre finales de agosto y fin de septiembre. Lo que desde un punto de vista comercial resulta muy interesante, dado que en esas fechas la oferta de lichi, desde otros países, es baja. Así, en ese periodo, Israel está terminando la recolección y los países del hemisferio sur aún no han comenzado.

Fechas de maduración del lichi según variedad (estimado)

Consideraciones acerca de la postcosecha del lichi

La posición geográfica de España, con respecto a los países importadores en Europa, nos ofrece una situación privilegiada. En particular, en lo relativo a la delicada conservación del litchi tras su cosecha.

De este modo, y para el transporte desde lugares más lejanos, se hace imperativo aplicar tratamientos a base de anhídrido sulfuroso, lo que mantiene el estado aparente de la fruta. Sin embargo, los consumidores en los países receptores, estamos cada vez más sensibilizados con respecto a los residuos químicos en aquello que comemos. Por eso, el lichi que se produce en España, exento de estos tratamientos, tiene un valor añadido.