Principios para el abonado del aguacate

Antes de empezar a hablar acerca del abonado del aguacate, te conviene comprender que no existe un fertilizante “mágico” y “único” que aumente la productividad de estos árboles. Lo que sí hay son, métodos y medios para determinar cuáles son sus carencias alimenticias. Sabiendo esto, se emplean determinadas combinaciones y dosis de productos fertilizantes para cubrir las necesidades nutritivas del aguacate. A partir de ahí, será cuando puedas conseguir optimizar su rendimiento.

Por ejemplo, algunos productores piensan que cuanto más zinc se aplique a la arboleda, mejor. Cuando en realidad, un alto nivel de ese elemento puede equivaler a dos cosas: primero, una pérdida de dinero; segundo (en el peor de los casos) reducir el rendimiento del cultivo.

Emplea un programa de fertilización adecuado para aguacate

Como punto de partida, debes entender que todos los nutrientes que vayas a emplear en el abonado del aguacate se mueven dentro de un rango relativamente estrecho y debe haber, además, un equilibrio entre ellos. Lo que se puede deducir de la correspondiente analítica foliar, junto con la de agua y la de suelo. Algo que sirve para determinar las necesidades nutritivas específicas de una plantación de aguacate en particular.

Aún así y a falta de datos más precisos, un programa de abonado con productos específicos, dosis correctamente calculadas y de aplicación en el periodo preciso, te puede resultar una solución inmediata y factible para obtener resultados.

Abonado del aguacate, todo lo que deberías saber

Periodos críticos de abonado en aguacate

El problema común, lo que provoca una importante reducción del rendimiento del cultivo, es la caída de flores y frutos al inicio de su crecimiento. Esto, sucede cuando el sistema de raíces es incapaz de proporcionar los nutrientes necesarios.

Por otra parte, en campañas donde se produce una fuerte floración o árboles que puntualmente se vean bajo esas circunstacias, la posible falta de cobertura foliar los expone a graves daños como consecuencia de quemaduras solares en sus ramas.

Además de presentar una buena floración, el aguacate debe llegar a comienzos de abril con una suficiente cantidad de hojas y abriendo nuevos brotes. Lo contario, tiene su origen en una deficiente nutrición y conllevará serias dificultades para la planta durante el verano.

Aguacate con fuerte floración y falta de nutrientes
Árboles de aguacate Hass con fuerte floración y escasa cobertura foliar en el mes de abril.

El momento de mayor demanda energética en el aguacate, coincide con la fase de floración al inicio de primavera y el posterior cuajado del fruto, con mayor intensidad en la segunda mitad del desarrollo y engorde de dicha fruta. Al comienzo de ese periodo, la planta ya debe tener a su disposición los principales nutrientes, de manera que pueda conseguir los recursos necesarios para hacer su trabajo.

Nutrientes necesarios para la fertilización del aguacate

Al igual que las demás especies vegetales, el aguacate requiere una mezcla específica de elementos nutritivos para mantenerse saludable. Los nutrientes que se necesitan en cantidades relativamente grandes se denominan macronutrientes primarios, son: nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K). Después, vienen los denominados nutrientes secundarios: calcio (Ca), azufre (S) y magnesio (Mg).

Por último, hay otro puñado de componentes adicionales también imprescindibles para la fertilización del aguacate, aunque en cantidades mucho más pequeñas. Estos son los micronutrientes u oligoelementos: boro (B), hierro (Fe), manganeso (Mn) y zinc (Zn).

Todos estos ingredientes se absorben a través de las raíces. Para ello, el agua es el vehículo que transfiere el alimento del suelo a las raíces de las plantas. Entonces, un requisito para una nutrición vegetal eficiente también está directamente relacionado con el funcionamiento y la eficacia del sistema de riego en aguacate.

Por último, familiarizarte con el aspecto y los efectos que produce la carencia de nutrientes en aguacate, también vendrá a reforzar tus conocimientos acerca del abonado.

Influencia del pH del suelo y del agua sobre el rendimiento del abonado

La siguiente condición para tener en cuenta, es el efecto del pH, tanto del suelo, como del agua y su relación con la disponibilidad de alimento para la planta. Un factor que ha de ser apropiado, porque interfiere de manera directa con el aprovechamiento y la utilidad de los fertilizantes que estamos aplicado.

Cada planta prefiere un rango de pH específico para poder acceder a los nutrientes en el terreno. Algunos cultivos son más delicados que otros, pero si el pH final es demasiado ácido, o alcalino en exceso, las plantas no podrán absorber el sustento que necesitan. Esto será, sin importar cuán rico sea el sustrato que las mantiene, o la calidad de los abonos empleados.

Naturalmente, un valor de pH inadecuado puede suponer una pérdida económica significativa, debida al desperdicio de fertilizantes no aprovechados. Para el abonado del aguacate, el rango de pH óptimo va desde: pH 6,5 (ligeramente ácido), hasta pH 7,3.(ligeramente alcalino).

Influencia del pH en el abonado del aguacate

Ventajas del abonado mediante fertirrigación

Una aplicación gradual y homogénea de los fertilizantes, se puede conseguir inyectándolos a través del sistema de riego, lo que se conoce como “fertirriego”. Algo que termina siendo un factor clave, de tal forma que se permita a las raíces del árbol maximizar la absorción de nutrientes. Sin embargo, una aplicación desequilibrada de fertilizantes le conducirá a un estado de estrés, y dará como resultado una reducción del rendimiento, tanto en cantidad como en calidad de la fruta.

Se han realizado muchos estudios sobre los diferentes métodos de aplicación de fertilizantes, desde la aplicación foliar, e incluso a través de la inyección de nutrientes en el tronco y, naturalmente, los procedimientos de fertirriego.

En el abonado del aguacate, como en el de otros muchos cultivos, la técnica de fertirrigación ofrece diversas ventajas:

  1. El agua y el abono se distribuyen a los árboles uniformemente.
  2. Se dispone de flexibilidad a la hora de regular los ciclos de fertilización y la cantidad de abono.
  3. Se consigue el máximo aprovechamiento de los fertilizantes, dado que se dirigen únicamente al área de raíz humedecida
  4. Los costes laborales y el tiempo de manipulación resultan mucho más ajustados.
  5. En plantaciones situadas en pendientes pronunciadas, es la mejor forma de llevar el fertilizante a todos los árboles.

Soluciones para dosificar el abono mediante fertirriego

Poner en práctica un sistema de fertirriego para la fertilización del aguacate, no resulta nada complicado y tienes a tu disposición diversas soluciones. Algo entre lo que escoger, dependiendo del volumen de cultivo que tengas, lo que puedas gastar y, naturalmente, aquello que pretendas conseguir.

Así, puedes encontrar soluciones baratas, donde simplemente mezclas agua y fertilizantes para unas cuantas plantas; sistemas económicos, pero profesionales y efectivos, como el dosificador Venturi; o recursos de mayores prestaciones, para integrar en sistemas de riego automatizado, como las bombas eléctricas de inyección.

Un dosificador de agua para macetas al que puedes añadir fertilizantes
Sistema Venturi para dosificar el abono
Bomba de pistón para dosificar el abono

Consideraciones finales acerca del abonado

Sin fertilizantes, no sería posible satisfacer las crecientes necesidades alimentarias del mundo. De hecho, sin ellos, la producción de alimentos quedaría reducida a la mitad, por lo que habría que habilitar más tierras boscosas o forestales. Los fertilizantes inorgánicos comerciales cumplen una misión decisiva para la seguridad alimentaria mundial y, son fundamentales tanto desde la perspectiva de la productividad, como de la calidad de los propios alimentos.

El incremento, tanto de la producción como del rendimiento, en las limitadas tierras cultivables, es el factor necesario para garantizar un suministro de alimentos suficiente. Para esto, los fertilizantes desempeñan un papel fundamental. La intensificación de la productividad resulta cada vez más esencial para afrontar el desafío de las futuras demandas alimentarias. Sin embargo, este crecimiento debe realizarse considerando y minimizando, al mismo tiempo, cualquier impacto ambiental.

En consecuencia, el marco para conseguir un equilibrio justo en la administración de nutrientes se basa en las 4 condiciones de la siguiente regla:

“Emplea el fertilizante correcto, con la dosis precisa, en el lugar adecuado y el momento oportuno”